¿Qué ocurre si un heredero no quiere aceptar la herencia?

En esta nueva entrada vamos a tratar una situación que frecuentemente se plantea en nuestro despacho: ¿qué ocurre si uno de los herederos no quiere aceptar la herencia? El supuesto de que uno de los herederos no esté dispuesto a “mover ficha” en una herencia, esto es, que no quiera ni aceptar ni renunciar a la herencia, obliga al resto de herederos a soportar una situación llamada “herencia yacente” en la que no se ha procedido al reparto de los bienes del familiar fallecido. En estos casos, existen opciones para solventar dicha situación.

EL ESCENARIO

Cuando una persona fallece los bienes y derechos que integran su patrimonio conforman lo que se denomina masa hereditaria, que será lo que reparta cuando se acepte y adjudique la herencia. Mientras no se acepte y adquiera la herencia por parte de los sucesores, la herencia carecerá de titular y pasa a denominarse “herencia yacente”.

En un desenlace normal, los herederos aceptarán o renunciarán a la herencia en un periodo de tiempo reducido y al mismo tiempo procederán a su reparto (Adjudicación de la herencia). Sin embargo, en otras ocasiones, alguno de los herederos decide no pronunciarse, y ya que la herencia debe ser aceptada o renunciada en un único acto por todos los herederos, se mantiene sin titular.

 

Además, otro impedimento que podemos encontrarnos es que, una vez aceptada la herencia y constituida la comunidad hereditaria, el heredero se niegue a otorgar el reparto, que es el paso a dar para adquirir la propiedad de los bienes.

 

SOLUCIONES

En primer lugar, la mejor opción es tratar de llegar a un entendimiento con el heredero que no quiere aceptar la herencia, ya que conociendo las razones de su postura es posible ponerle solución. Por ejemplo, una de las causas por las que un heredero decide no aceptar una herencia es el Impuesto de Sucesiones y Donaciones en los casos en el importe a abonar sea elevado. Otra razón muy común surge en los casos en los que el fallecido es uno de los padres y el otro progenitor sigue vivo, ya que es común pensar que posponiendo la tramitación de esa primera sucesión, el día en el que fallezca el otro progenitor nos se ahorrará la primera herencia. Nada más lejos de la realidad puesto que, sobre todo en caso de que el régimen matrimonial sea ganancial, resulta obligatorio tramitar ambas sucesiones por lo que simplemente se pospondrá en el tiempo.

Por otra parte, existen otros mecanismos para forzar la respuesta del heredero que se recogen en el Código Civil (actualizado tras la entrada en vigor de la Ley de Jurisdicción Voluntaria).

Así, el artículo 1.005 establece que: “Cualquier interesado que acredite su interés en que el heredero acepte o repudie la herencia podrá acudir al Notario para que éste comunique al llamado que tiene un plazo de treinta días naturales para aceptar pura o simplemente, o a beneficio de inventario, o repudiar la herencia. El Notario le indicará, además, que si no manifestare su voluntad en dicho plazo se entenderá aceptada la herencia pura y simplemente”.

Por su parte, el artículo 1.057.2 apunta que: “No habiendo testamento, contador-partidor en él designado o vacante el cargo, el Secretario judicial o Notario, a petición de herederos y legatarios que representen, al menos, el 50 por 100 del haber hereditario, y con citación de los demás interesados, si su domicilio fuere conocido, podrá nombrar un contador-partidor dativo, según las reglas que la Ley de Enjuiciamiento Civil y del Notariado establecen para la designación de Peritos. La partición así realizada requerirá aprobación del Secretario judicial o del Notario, salvo confirmación expresa de todos los herederos y legatarios”.

Analicemos uno por uno los supuestos:

  1. REQUERIMIENTO NOTARIAL (Art. 1.005 Código Civil)

El primero de los supuestos apuntados supone una intervención del Notario, que requerirá al coheredero a que en el plazo de 30 días para que otorgue una respuesta, esto es, que acepte o renuncie la herencia. Este requerimiento se efectúa mediante un acta de notificación y requerimiento regulado en el artículo 202 y siguientes del Reglamento Notaria.

En dicho requerimiento el Notario advertirá de que en caso de que transcurrido el plazo no se pronuncie, se entenderá que acepta la herencia pura y simplemente.

  1. PARTICIÓN DE LA HERENCIA (Art. 1.057.2 Código Civil)

Como hemos expuesto anteriormente, con el requerimiento anterior se logra que el coheredero acepte la herencia, pero puede mantener su postura obstructora no otorgando la partición de la herencia. También existe solución.

En este caso, debe haber acuerdo de los coherederos que represente más de la mitad del haber hereditario para proceder a la partición de la herencia con la intermediación del Notario.

Por un lado, es posible solicitar al Notario que nombre a un contador partidor que realice la partición de la herencia. Un contador partidor es una persona independiente y profesional que se encargará de determinar qué bienes conforman la herencia, de valorarlos, y de repartirlos entre los herederos respetando el testamento o en defecto de este, la ley aplicable. De este modo, el contador partidor es quién evita las disputas sobre la valoración de los bienes y sobre las adjudicaciones de estos.

Así, el Notario citará a todos los coherederos, incluido el que se opone a la partición, para que comparezcan ante el Notario y hacer las manifestaciones que consideren oportunas. Una vez hecho esto, el Notario solicitará al Colegio Notarial el nombramiento de un contador partidor que se reflejará en la propia escritura y, una vez aceptado el cargo, procederá con la partición.

Una vez efectuado el reparto por el contador partidor, esa partición debe aprobarse bien por acuerdo de todos los herederos y legatarios, o en caso de que no exista acuerdo, por el Notario o el Secretario Judicial, lo que obligará a acudir a los Juzgados competentes.

La última reforma que introduce la ley de Jurisdicción Voluntaria posibilita que sea el propio Notario el que dote de eficacia la partición efectuada por el contador partidor, certificando que se han cumplido los principios de legalidad, autenticidad e integridad. En la práctica, deberá comprobarse que se han cumplido los requisitos legales en la formación del inventario, las valoraciones de los bienes, la liquidación y en las adjudicaciones.

 

Por consiguiente, el Notario aprobará la escritura pública de partición de herencia, lo que provoca la adquisición de la propiedad y titularidad de los bienes que se hayan adjudicado a cada heredero. Así, se logra finalizar la sucesión aun cuando uno de los herederos haya puesto impedimentos al respecto.


 

 

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By | 2017-06-30T18:49:27+00:00 25 abril 2017|Legados y sucesiones|0 Comments

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