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¿Qué ocurre con mi herencia si soy un extranjero residente en España?

La ordenación de una sucesión siempre es un asunto complicado. Y este proceso se vuelve incluso más complicado si se trata de una persona vinculada con varios Estados. En un mundo totalmente globalizado, no resulta extraño que existan vínculos con otros países, bien por estar trabajando en un país distinto al de origen, bien por tener bienes en algún país extranjero.

Ordenar una herencia en supuestos con algún elemento internacional resulta entonces mucho más difícil: ¿Qué ley va a regir mi sucesión? ¿Se me aplicará la ley de mi nacionalidad o la del país en el que estoy viviendo? ¿Y qué pasará con los bienes que tengo en mi país de procedencia? ¿Se les aplicará también la ley de aquí o tendrán que iniciarse dos sucesiones diferentes?

Todas estas cuestiones de Derecho Internacional se tratarán de esclarecer en esta entrada, analizando para ello el nuevo régimen de sucesiones introducido por el Reglamento 650/2012 de Sucesiones Internacionales.

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¿Qué régimen existe actualmente en Europa en materia de sucesiones?

Hasta ahora, en casi todos los países europeos existía un modelo escisionista, lo cual implicaba la fragmentación del sistema de sucesiones. Así, para el caso de los bienes muebles, la ley aplicable a la sucesión solía ser la del país del último domicilio del fallecido, mientras que los bienes inmuebles se regían por el lugar donde se encontraban los mismos. Este sistema dificultaba los trámites sucesorios, puesto que añadía demasiados inconvenientes a un proceso que por sí mismo ya es lo suficientemente complicado.

La entrada en vigor del Reglamento 650/2012 de Sucesiones Internacionales, el 17 de agosto de 2015, ha traído consigo la unificación del régimen sucesorio en el seno de la Unión Europea. Primero, por unificar un sistema que hasta ahora estaba claramente fragmentado y, segundo, por flexibilizar la organización de la propia sucesión, además de aclarar determinados conceptos relacionados con ella, como el de «residencia habitual», «Estado miembro de origen» o «disposición mortis causa».

¿Qué regula exactamente el Reglamento 650?

Este texto abarca todos los aspectos de Derecho Civil de la sucesión por causa de muerte, ya derive de una transmisión voluntaria en virtud de una disposición mortis causa (como un testamento), ya de una trasmisión ab intestato.

Quedan fuera del Reglamento las cuestiones relativas a la declaración de ausencia o presunción de muerte del sujeto, a la validez formal de las disposiciones mortis causa hechas de forma oral, a los derechos creados por título distinto a la sucesión, así como todas las cuestiones relativas al régimen fiscal.

¿Realmente va a ser útil este Reglamento?

Definitivamente, sí.

Supongamos que usted es un extranjero residente en España, que se encuentra preocupado por su herencia: no sabe cuánto tiene que dejarle a cada uno de sus hijos, desconoce si puede dejar la vivienda en usufructo a su pareja y además no sabe qué impuesto va a tener que pagar ni en qué estado. Pongamos, también, que usted cuenta con bienes en el extranjero, bien en su país de procedencia o en cualquier otro: ¿significa esto que se van a aplicar dos leyes diferentes a su sucesión? ¿O solo una? ¿Se aplica la de su estado de origen o la del país en el que reside?

Todas estas cuestiones son las que entra a analizar el Reglamento 650, dando solución a situaciones reales que hasta ahora no tenían regulación específica.

unión-europea¿Entonces el Reglamento 650/2012 se va a aplicar a todas las sucesiones que haya en Europa a partir de ahora?

No. El criterio para determinar si se aplica este texto legal o no es el criterio del tribunal competente: si la sucesión la van a conocer los tribunales o las autoridades de un país miembro de la Unión Europea -a excepción de Reino Unido, Dinamarca e Irlanda-, bien porque ha fallecido en dicho Estado o bien porque otorgó testamento en él antes de morir, se aplicará el Reglamento 650/2012. En caso contrario, no procederá su aplicación.

Así pues, cuando los tribunales de un Estado de la UE (con las excepciones antes mencionadas) hayan de encargarse de una sucesión, aplicarán el Reglamento 650 y, conforme al mismo, deberán determinar qué ley resulta aplicable a cada caso concreto.

¿Qué es la «ley aplicable»?

El concepto de ley aplicable se utiliza en el ámbito del Derecho Internacional Privado para referirse a la «ley nacional que regula una cuestión de derecho concreta que presenta un carácter internacional» (1). Así pues, en una sucesión con elemento internacional, por estar el causante vinculado a dos o más estados, la ley aplicable será la ley o Derecho nacional que va a regir su sucesión.

Conforme a las leyes de dicho país, se regularán todos los aspectos relativos a la sucesión: legítimas, legados, usufructo, régimen fiscal… Así, por ejemplo, si la aplicación del Reglamento 650/2012 determina la ley española como la aplicable, se deberán emplear las normas recogidas en el Derecho español para las sucesiones, esto es, las disposiciones sobre sucesiones recogidas en el Código Civil.

¿Cómo se determina la ley aplicable conforme al Reglamento 650?

El artículo 21.1 del Reglamento establece que el criterio principal será el de «residencia habitual». Esto quiere decir que la sucesión se regirá por la ley del país en el que el sujeto estuviese residiendo antes de fallecer. Se utiliza el criterio de la residencia por entender que es el más fuerte a efectos de determinar el Estado con el que el sujeto tenía una vinculación más estrecha.

Ahora bien, el propio artículo 21, en su apartado 2, recoge una cláusula de escape: «cuando se demuestre que el causante mantenía un vínculo manifiestamente más estrecho con otro Estado, se aplicará la ley correspondiente al mismo».  Esta cláusula permite corregir los errores a los que lleva la aplicación automática del criterio de la residencia habitual.

Imaginemos, por ejemplo, que una persona reside actualmente en Nantes (Francia), por motivos de trabajo. No obstante, todas sus propiedades e incluso su pareja e hijos residen en Madrid (España). ¿Es realmente Francia el vínculo más estrecho con dicho sujeto? ¿Está totalmente vinculado a la ley francesa?

Pongamos otro supuesto: una persona que entre semana reside en Coimbra (Portugal), pero que los fines de semana regresa a su ciudad de procedencia, Cáceres (España), donde vive con su pareja e hijos. ¿Qué ley será la aplicable aquí? ¿La portuguesa o la española?

Este tipo de casos no son tan extraños como puede creerse. Gracias a la supresión de los obstáculos a la libre circulación de personas y a la liberalización del mercado de trabajo en el ámbito de la Unión Europea, los desplazamientos a otros Estados por motivos exclusivamente laborales son cada vez más frecuentes.

Volvamos a los amigos que hemos dejado antes trabajando en Francia y en Portugal. ¿Cuál habrá de ser su ley aplicable? Pues bien, aquí nos topamos con el primer  inconveniente que presenta esta cláusula de escape: se trata de una apreciación exclusivamente casuística, esto es, habrá que analizar en cada supuesto cuál es realmente el vínculo más estrecho de esa persona. Se trata de un criterio que deja a las autoridades del Estado que ha de conocer de la sucesión la tarea de analizar caso por caso la situación del fallecido inmediatamente anterior a su muerte.

Así, para los casos en los que se trabaja y se reside en Estados diferentes, se deberá atender al supuesto concreto y ver con cuál de dichos países se encontraba más vinculado el fallecido.

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¿Y qué pasa si no quiero que mi sucesión se rija por la ley del Estado en el que resido?

En una coyuntura de crisis económica como la que ha vivido en Europa en los últimos años, España, especialmente, ha visto cómo familias enteras han abandonado el país para comenzar una nueva vida en algún otro territorio de la UE.

Nos referimos, por ejemplo, a ingenieras españolas que se trasladan a Bélgica a vivir junto con su pareja e hijos. Trabajan y residen habitualmente allí y no tienen en perspectiva regresar a España, puesto que les está yendo bien en el país belga. Piensan en hacer un testamento para que no haya líos con la herencia, pero se dan cuenta de que el régimen sucesorio belga no les convence, puesto que tiene un régimen de legítimas demasiado restrictivo. Por tanto, quieren que su sucesión se rija por la ley española, que es la que conocen y conforme a la que ya habían previsto cómo organizar su herencia. ¿Pueden hacer su testamento en Bélgica según las reglas del Derecho español? ¿Pueden elegir la ley que quieren que se aplique a su sucesión?

Pueden. De hecho, esta es la principal novedad (y gran avance, diríamos nosotros) que introduce el Reglamento 650/2012.

Posibilidad de elegir la ley aplicable a la sucesión

El artículo 22 del Reglamento establece la «professio iuris», o posibilidad de elección de la ley aplicable. En él se establece que «Cualquier persona podrá designar la ley del Estado cuya nacionalidad posea en el momento de realizar la elección o en el momento del fallecimiento». Es decir, que siendo un nacional español viviendo en el extranjero puedo solicitar que las autoridades del país en el que estoy residiendo (Bélgica, v.g), que son las que van a conocer de mi sucesión, apliquen la ley de mi Estado de origen (España).

Los únicos requisitos para ello son:

  1. Que la elección de la ley se haga en una disposición mortis causa (un testamento, por ejemplo). La elección ha de ser expresa o, al menos, tácita, de forma que se infiera inequívocamente de los términos recogidos en el documento. Esto es, en el acto de última voluntad debe verse claramente la elección de la ley, a través de referencias a nociones o instituciones de un determinado Derecho.
  2. Que la ley elegida corresponda a la del país del que se es nacional, bien en el momento en el que se otorga testamento, bien en el momento del fallecimiento. Es decir, es posible elegir la ley de un país del que no se es nacional en el momento en el que se hace el testamento, siempre y cuando en el momento del fallecimiento se ostente dicha nacionalidad.

Pongamos el supuesto de una persona que va a mudarse a un Estado de la Unión Europea, Alemania, donde sabe que residirá durante el resto de su vida, pero que quiere hacer testamento con su notario de confianza antes de marcharse. Pero es que, además, quiere que se apliquen las normas sobre sucesiones de Alemania, puesto que allí existe total libertad de testar y cree que este sistema es el que más puede beneficiarle a la hora de organizar su herencia. En el momento de otorgar el testamento, esa persona todavía no tiene más nacionalidad que la española, pero tiene previsto solicitar la del Estado de destino cuando lleve varios años residiendo allí. Podrá optar por esta última ley, pero solo se aplicará si en el momento en el que fallezca hubiese obtenido ya dicha nacionalidad. De lo contrario, las disposiciones sobre ley aplicable que aparezcan en el testamento quedarán sin efecto, debiéndose determinar de nuevo la misma conforme a las normas del Reglamento 650.

¿Y puedo optar por la ley de mi nacionalidad aunque no sea la de un país de la UE?

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Una de las características más destacables del Reglamento 650/2012 es su ámbito universal.

Ya hemos mencionado que lo que regula este Reglamento es la ley que se aplica a las sucesiones, siempre y cuando el tribunal o la autoridad que tiene que conocer de la misma sea el de un Estado miembro de la UE, a excepción de Reino Unido, Irlanda y Dinamarca.

Gracias al ámbito universal del Reglamento, si usted es un extranjero procedente de, pongamos, Argentina o Marruecos, que reside actualmente en España o en otro país de la UE, su sucesión podrá regirse por la ley de su país de origen.

Con un ejemplo resultará más sencillo: si usted, nacional argentino o marroquí, fallece en España, las autoridades competentes serán las españolas, puesto que serán estas las encargadas de tramitar su sucesión. Para ello, deberán determinar qué ley van a aplicar, esto es, el Derecho de qué país se aplicará a su caso. Siguiendo los criterios del Reglamento 650/2012, las leyes aplicables serán las españolas, por ser el país en el que residía habitualmente antes del fallecimiento.

No obstante, si se hubiese otorgado testamento optando en él por la ley de su Estado de origen (Argentina o Marruecos) su sucesión se regirá por las normas de dicho Estado, aplicándose todo lo recogido en ellas relativo a legítimas, legitimarios, orden sucesorio, desheredaciones, régimen fiscal…

Todas las novedades introducidas por el Reglamento de Sucesiones Internacionales ayudan a modernizar un proceso que hasta ahora estaba estancado en el pasado, introduciendo como principal motor de la sucesión la posibilidad de elección de la ley por la que se regirá ésta.

Para cualquier duda que le surja respecto a las cuestiones recogidas en este artículo o cualquier otra, no dude en consultarnos sin nigún tipo de compromiso.

(1) http://ec.europa.eu/civiljustice/glossary/glossary_es.htm#LoiAppl

photo credit: 2014 – El Chepe – 1st Class Dining Car via photopin (license)

4 comentarios
  1. Carla Dice:

    Buenas noches,
    En breve recibiré una herencia (mi padre nos deja la herencia en vida a todos sus hijos), mi padre, mis hermanos y yo somos argentinos (yo soy italo-argentina, entré en España como italiana, y tengo residencia en Barcelona desde hace 13 años).
    La consulta es si recibiendo la herencia en Argentina, tengo que tributar allá o en España, o en ambos lados.
    Desde ya muchas gracias
    saludos

    Responder
  2. Kathy Dice:

    Muy interesante su artículo. Me quedaron dos dudas:
    En el caso del argentino que reside en España, puede otorgar testamento en España escogiendo la ley española (que no es la de su nacionalidad), ya que reside hace muchos años aquí y tiene sus propiedades y herederos en España?
    En el caso del alemán, si al final se ha mudado a Alemania y muere sin obtener su nacionalidad alemana, le sería aplicable la ley alemana al ser Alemania la ultima residencia habitual?
    Gracias por su respuesta

    Responder
  3. Maribel Dice:

    Existe la posibilidad de que un ciudadano holandés residente en España emita un testamento en Holanda nombrando un heredero para sus bienes en Holanda y emita otra testamento en España nombrando otro heredero para sus bienes en España

    Responder
  4. salvador ortiz carrillo Dice:

    Muy buen dia:
    Mi situacion es la siguiente: estoy casado con una mujer inlglesa por nacimiento, pero de nacionalidad norteamericana…yo soy espanol, por nacimiento, con nacionalidad norteamericana, tengo cuatro hijos, de los cuales, tres los quiero desheredar. Tengo una propiedad en Murcia, donde resido unos meses en ella. Vivo y he trabajado en los EE.UU. por 53 anos, tengo mi retiro en los EE.UU y todos mis ahorros.Vivo en Tejas.EE.UU y quiero que si muero en Espana, que mi testamento se rija por la ley de Tejas, la cual me otorga dejar mis bienes a quien quiera.

    Por favor….SU OPINION

    sortizc36@yahoo.com

    Responder

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